El mercado ha vencido al Estado nuevamente, no es algo que debe sorprender a nadie. Intentar manipular las dinámicas de los mercados es como tratar de manipular el curso del rio Nilo o incluso detenerlo. Se podrán construir puentes o muros, pero estos serán demolidos por la fuerza de la naturaleza. Debemos tener claro que cuando un Estado o Gobierno intenta manipular o incidir en los mercados, es una pretensión de querer manipular e incidir en la vida de los ciudadanos. (HRN)

